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El Paraíso de los Gauchos

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Sociedad Criolla "El Paraíso de los Gauchos"

Con sede en Rincón de Tranqueras frente a la Escuela El Paraíso, departamento de Tacuarembó.


Año 2026

"El Paraíso de los Gauchos" recrea la llegada del ferrocarril a Valle Edén

La Agrupación "El Paraíso de los Gauchos" propone un viaje a los tiempos en que el silbido de la locomotora anunciaba una nueva era para el interior del país. Su representación está inspirada en la llegada del ferrocarril a Tacuarembó antes del año 1900, tomando como escenario emblemático la estación de tren de Valle Edén, ese paraje de serranías y quebradas ubicado sobre la ruta 26, a unos 23 kilómetros de la capital departamental .

La estación de Valle Edén data de 1891, y en aquellos años iniciales del ferrocarril en el norte del país, cumplía una función vital para el funcionamiento de las locomotoras a vapor. Allí se suministraba agua a las calderas de las máquinas que realizaban el recorrido hacia Montevideo o hacia Rivera, transportando arroz, madera y pasajeros a lo largo del territorio nacional. Aquel depósito de agua, que aún puede observarse en el lugar, era una parada obligada para que los trenes pudieran continuar su marcha en medio de la campaña.

Para las poblaciones del interior, la estación de tren representaba mucho más que un simple apeadero. Era la conexión con el mundo, la puerta de salida para la producción del pago y el canal de llegada de noticias, mercaderías y viajeros. El andén se convertía así en lugar de despedidas, reencuentros y sueños de viaje, mientras la vida del pequeño Valle Edén se organizaba al compás de los horarios ferroviarios.

Hoy, aquella vieja estación se conserva tal cual funcionaba a mediados del siglo XX, convertida en atractivo turístico y testigo mudo de una época dorada. Su valor patrimonial es tal que ha sido escenario del rodaje de varias películas, entre ellas fragmentos de "Corazón de Fuego".

Con esta recreación, "El Paraíso de los Gauchos" rescata la memoria de aquellos años fundacionales del progreso en el norte uruguayo. El visitante podrá asomarse a una época en que el ferrocarril era sinónimo de modernidad y esperanza, y en que pequeñas estaciones como la de Valle Edén se convertían en ventanas al país que comenzaba a integrarse sobre rieles. Un homenaje merecido a aquellos trenes que, como escribió un cronista, no solo transportaban personas y mercancías, sino también la promesa de un futuro mejor para los pueblos del interior.



Hay hombres que de su ciencia Tienen la cabeza llena; Hay sabios de todas menas, Mas digo sin ser muy ducho - Es mejor que aprender mucho El aprender cosas buenas."

- Martín Fierro