Cada año, mucho antes de que comiencen oficialmente las actividades orientadas al público de la Fiesta de la Patria Gaucha, la Laguna de las Lavanderas empieza a transformarse. Casi un mes antes de la celebración, las sociedades criollas de las categorías "participantes", "invitadas" y "visitantes" llegan al predio para iniciar la construcción de sus fogones y recreaciones históricas, dando forma a espacios que evocan las costumbres, los oficios y la vida cotidiana de nuestra campaña.
Las Sociedades Criollas que forman parte de la Fiesta provienen de los departamentos de Paysandú, Rivera, Salto, Cerro Largo y Tacuarembó. Doce de ellas participan en la competencia oficial, mientras que otras nueve lo hacen en calidad de invitadas, recorriendo un proceso de integración que les permite incorporarse paulatinamente al sector principal de acuerdo con sus antecedentes y desempeño en las competencias correspondientes.
Uno de los aspectos que distingue a la Patria Gaucha es la especial importancia otorgada a la reconstrucción histórica. Las sociedades criollas nativistas asumen cada año el desafío de investigar, construir y representar ambientes inspirados en diferentes momentos de nuestra historia rural, procurando reproducir con fidelidad sus materiales, formas constructivas, utensilios y costumbres.
La primer Patria Gaucha en el año 1987 contó con 8 Sociedades: Patria y Tradición, Juan Gastelú, Los Tizones de Ansina, ATRI, El Refugio de los Gauchos, Cinco Sauces Amigos Unidos, Aparcería del Queguay (ya no existe), Agrupación Tradicionalista de Minas de Corrales (ya no existe).
El símbolo 🥇 identifica a la Sociedades que acompañan a Patria Gaucha desde su inicio en 1987.
Tradición, en nuestro puntos de vista, es todo lo que reúne es su cerno la historia política, cultural, social y demás ciencias y artes nativas que nos caracterizan o definen como región o pueblo. No es el pasado, fijación y psicosis de los nostálgicos. Es el presente, como fruto sazonado de semillas escogidas. Es el futuro, como árbol frondoso que seguirá dando frutos y sombra amiga a las generaciones por venir. Como dice Hélio Rocha, en su bellísima página: Tradición no es simplemente el pasado. El pasado es un marco. La Tradición es continuidad. El pasado es un acontecimiento que queda. La tradición es un fermento que prosigue. El pasado es el paisaje que pasa.
La tradición es la correntada que continúa. El pasado es la mera estratificación de hechos históricos ya realizados. La Tradición es la dinamización de las condiciones propulsoras de los nuevos hechos. El pasado es estéril, instransmisible. La Tradición es esencialmente fecunda y enérgica. El pasado es la flor y el fruto que desaparecen.
La tradición es la semilla perdurable. El pasado es el comienzo, las raíces. La tradición es la savia circulante, el seguimiento. El pasado explica el punto de partida de una comunidad histórica. La tradición condiciona su punto de llegada, el pasado es la fotografía de los acontecimientos. La tradición es la cinematografía de los mismos. En fin, tradición es todo aquello que del pasado no murió.
Tomado de Glaucus Saraiva - Manual del Tradicionalismo.
Junta esperencia en la vida Hasta pa dar y prestar Quien la tiene que pasar Entre sufrimiento y llanto, Porque nada enseña tanto Como el sufrir y el llorar"
- Martín Fierro