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Potro y Apero

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Sociedad Criolla Potro y Apero

La Sociedad se encuentra ubicada en Ruta 31.


Año 2026

"Potro y Apero" revive el sudor y el barro de una ladrillería centenaria en Zapará

La Sociedad Criolla Potro y Apero representa un homenaje al trabajo silencioso que construyó los cimientos del Uruguay profundo. Bajo el título "Ladrillería - Sudor y Barro", la agrupación recrea una antigua fábrica de ladrillos ubicada en el paraje Zapará, al norte del Cerro de la Aldea y a orillas de la Cañada de los Arrayanes.

El lugar elegido para esta representación tiene historia viva. Allí desde comienzos del siglo XX, funcionó una ladrillería propiedad de la familia Pintado, cuyo legado perdura hasta nuestros días. En el sitio aún residen descendientes de aquellos primeros ladrilleros, y hasta hace algunos años, el horno seguía encendido y se cortaban ladrillos como en los tiempos fundacionales.

La ladrillería representa uno de esos oficios esenciales que la historia suele pasar por alto, pero sin los cuales no habría sido posible levantar pueblos, estancias y postas en la campaña nacional. El ladrillero era un artesano de la tierra, conocedor de los secretos de la arcilla, del punto justo de humedad y de la temperatura precisa para lograr un ladrillo resistente. Su trabajo combinaba la fuerza física para amasar y cortar el barro, con la paciencia necesaria para esperar los tiempos de secado y cocción.

Sudor y barro son, precisamente, los elementos centrales de esta propuesta. El sudor del hombre que entrega su esfuerzo para transformar la materia prima; el barro que se deja moldear para convertirse en algo útil y perdurable. Una combinación humilde pero poderosa, que durante generaciones dio forma a los hogares de la campaña.

Con esta recreación, Potro y Apero rinde tributo no sólo a la familia Pintado y a los trabajadores de Zapará, sino a todos aquellos hombres y mujeres que desde el anonimato del pago, construyeron con sus manos los cimientos materiales de la patria. Un reconocimiento merecido a un oficio que, hecho de esfuerzo y tierra, merece un lugar destacado en la memoria colectiva.




Hay hombres que de su ciencia Tienen la cabeza llena; Hay sabios de todas menas, Mas digo sin ser muy ducho - Es mejor que aprender mucho El aprender cosas buenas."

Martín Fierro