Año 2026
Reconstruye el Fortín de Belén, centinela de la frontera norte en 1801
La Sociedad Criolla "A 4 Espuelas" transporta a los visitantes a los albores del siglo XIX con la recreación del histórico Fortín de Belén, una de las primeras avanzadas militares y poblacionales en la entonces disputada frontera norte del territorio.
La historia se remonta a comienzos de 1801, cuando el Virrey del Río de la Plata, Gabriel de Avilés y del Fierro, encomendó al comandante de blandengues José Pacheco la misión de trasladarse con sus tropas hacia las márgenes del Río Uruguay, en la desembocadura del actual Río Arapey. El objetivo era claro: establecer una fortificación que afirmara la soberanía hispánica en una zona constantemente amenazada por incursiones portuguesas y de indígenas hostiles.
La réplica que presenta "A 4 Espuelas" reproduce con fidelidad las características constructivas de aquellos fuertes de frontera. Una empalizada de troncos clavados verticalmente en la tierra, asegurados con cuero vacuno y afilados en su extremo superior, rodeaba todo el perímetro dificultando cualquier intento de ingreso. La entrada, una puerta reforzada que también funcionaba como puente levadizo, se aseguraba con trancas de madera. Completaban la estructura defensiva un foso perimetral o terreno despejado que impedía ataques sorpresa, y un mangrullo o torre de vigilancia ubicado en el centro, desde donde los soldados oteaban el horizonte en busca de enemigos.
En el interior del fortín, la vida cotidiana se desarrollaba entre ranchos de adobe y paja para la tropa, depósitos de armas y pólvora, espacio para los caballos y un pozo de agua que garantizaba la supervivencia en caso de asedio.
Con esta propuesta, "A 4 Espuelas" rinde homenaje a aquellos primeros pobladores defensores, los Blandengues, que en condiciones extremas sentaron las bases de la presencia Oriental en la región norte. Un viaje al pasado que reconstruye no sólo una edificación, sino el espíritu de resistencia y soberanía que forjó los cimientos de la patria.