Año 2026
"Gauchos Pobres" recrea la historia de "El Clinudo"
La Sociedad Criolla "Los Gauchos Pobres" propone una recreación que se adentra en los territorios más oscuros y fascinantes de la historia rural: la vida de Alejandro Rodríguez, más conocido como "El Clinudo", uno de los matreros más temidos que azotaron con sus crímenes los departamentos de Treinta y Tres, Cerro Largo, Lavalleja y Rocha a fines del siglo XIX.
Según algunas fuentes, nació entre 1855 y 1860 en la zona de El Valle, en las inmediaciones de la actual Villa Serrana, departamento de Minas. Sin embargo, en sus propias declaraciones judiciales, Rodríguez afirmó haber nacido en Punta de la Sierra de Illescas, en Florida, alrededor de 1860. Su infancia estuvo marcada por la violencia de su padre, un pequeño propietario de tierras pobres que murió, al parecer, en la defensa de la ciudad de Paysandú en 1865. De su madre, Carolina, apenas guardaba recuerdos. Esa infancia signada por el maltrato quizás explique el personaje en que se convertiría.
Alrededor de 1880, sin haber cumplido aún los veinte años, Rodríguez inició su carrera delictiva. Comenzó con sustracciones de caballos en las estancias vecinas, y pronto se convirtió en participante asiduo de cuadreras y timbas en las pulperías. Era buen bailarín, gaucho exitoso con las mujeres y, según algunas versiones, también músico y cantor que había aprendido a tocar la guitarra con el famoso guitarrero Ciriaco. Todo ello fue forjando su reputación en la zona.
Pero con el tiempo, al abigeato se sumó una ola de homicidios con enorme carga de violencia. El primero ocurrió durante su estadía en la estancia de Carbajal: Rodríguez asesinó a un hombre de apellido Gordillo tras mantener un altercado por una mujer. Gordillo, al parecer, era pariente de un comisario de Cerro Largo, que a partir de entonces se convirtió en su principal perseguidor.
"El Clinudo", junto a un compinche se dirigían hacia Brasil, cuando fueron sorprendidos y alcanzados por una partida policial en el paraje Cerros de Lago sobre el Olimar. Condenado a prisión, Alejandro Rodríguez pasó más de una década en la cárcel. En 1895, ya con treinta y cinco años, fue puesto en libertad. Del joven matrero que había sembrado el terror en el este del país no quedaba ni la sombra. Apenas tres días después de salir de prisión, se quitó la vida degollándose.
Con esta recreación, la Sociedad Criolla Los Gauchos Pobres no busca glorificar la violencia ni justificar los crímenes, sino rescatar del olvido una historia que forma parte de la compleja trama social del Uruguay del siglo XIX. La figura del matrero —ese gaucho alzado que vivía fuera de la ley pero que a menudo contaba con la simpatía de los humildes— representa un capítulo incómodo pero ineludible de nuestra historia rural.
Las andanzas y la ferocidad de los crímenes de "El Clinudo" sirvieron para largos y escalofriantes comentarios en ruedas de mate y fogón, en el boca a boca de esquiladores, puesteros y troperos. Su historia, como la de tantos otros, merece ser contada para entender esos años de formación del país, donde la frontera entre la ley y el monte era, a veces, terriblemente delgada.