El enigma de Gardel en Valle Edén: en la aparcería Patria y Tradición
Publicado el 11/03/2026

El Dr. Carlos Arezo disertó en el fogón de la aparcería "Patria y Tradición" sobre el valor histórico de la Pulpería Alberti (que está siendo representada por la aparcería), el mítico paisaje de Valle Edén y las claves que sostienen la tesis de la uruguayidad de Carlos Gardel.
La Sociedad Criolla se convirtió en el escenario de una verdadera clase de historia. El reconocido historiador Dr. Carlos Arezo ofreció una conferencia que transportó a los presentes directamente al corazón del norte uruguayo, abordando la rica historia de la Pulpería Alberti de Valle Edén, la temática central que la institución eligió para su participación en esta celebración nativista.
Con su característica erudición, Arezo trazó un retrato vívido de lo que representa Valle Edén, un paraje ubicado a escasos 23 kilómetros de Tacuarembó, cuyo nombre de origen hebreo —que significa "deleite" o "paraíso"— no es casualidad. "Es un lugar de belleza singular, con una flora y fauna autóctona que desde principios del siglo XX lo consolidaron como un destino turístico", explicó el disertante, pintando el paisaje que sería testigo silencioso de una de las historias más fascinantes del Río de la Plata.
El eje de la ponencia se centró en la antigua Pulpería, actualmente convertida en el Museo Carlos Gardel. El Dr. Arezo detalló que este establecimiento, instalado a finales del siglo XIX por la familia de inmigrantes Alberti, coincidiendo con la llegada del ferrocarril en 1891, era mucho más que un simple comercio de ramos generales. "Funcionaba como el núcleo económico y social de la región", señaló, "un punto de encuentro donde convergían estancieros, peones y músicos, y donde -según la tradición oral- un joven Gardel solía cantar y tocar la guitarra".
El historiador recordó el crucial paso institucional que permitió preservar este patrimonio: en 1979 la Intendencia de Tacuarembó adquirió el predio, y tras un meticuloso proceso de reconstrucción, el 11 de diciembre de 1999 se inauguró formalmente el museo. "Este acto", subrayó Arezo, "fue fundamental para consolidar el respaldo a la tesis de la nacionalidad uruguaya de Carlos Gardel, anclando su memoria en el territorio que lo vio nacer".
Arezo explicó que la historia del "Mago" en la zona se desarrolla en un estratégico "triángulo gardeliano", compuesto por Valle Edén (el espacio social y musical), la Estancia Santa Blanca (señalada por investigaciones como su probable lugar de nacimiento) y la localidad de Tambores (donde mantenía fuertes vínculos familiares). Incluso, mencionó un dato: "Se relata que Gardel regresó a esta zona para refugiarse y recuperarse de un impacto de bala tras un incidente en Buenos Aires en 1915, encontrando asilo en la estancia de Pedro Etchegaray, cerca de Valle Edén".
La conferencia no eludió la figura controversial y fundamental para entender este rompecabezas histórico: el Coronel Carlos Escayola. Jefe político y de policía de Tacuarembó entre 1881 y 1891, Escayola fue descripto por Arezo como "un hombre de gran poder y contrastes: un líder autoritario vinculado al gobierno de Máximo Santos, pero también un visionario cultural que fundó el Teatro Escayola".
Fue precisamente en este punto donde el Dr. Arezo profundizó en la teoría que da sustento a la uruguayidad de Gardel. "La tradición oral y las investigaciones históricas más serias sostienen que Carlos Gardel habría nacido de una relación entre Escayola y su cuñada, María Lelia Oliva", afirmó. Ante la necesidad de evitar el escándalo en una sociedad conservadora de la época, "el niño habría sido entregado a Berta Gardes para ser criado lejos del entorno familiar directo", explicó, dando contexto a la teoría que llevaría al niño Carlos a cruzar el charco y convertirse en la máxima figura del tango.
Lejos de ser una historia cerrada, el Dr. Arezo concluyó su alocución destacando que el Museo Carlos Gardel en Valle Edén sigue siendo un sitio de investigación activa. "Se continúa en la búsqueda de nuevos documentos y afirmaciones que permitan seguir arrojando luz sobre la identidad del máximo exponente del tango", aseguró.
Al caer la tarde en el fogón de la aparcería Patria y Tradición, los asistentes se quedaron con la imagen de un Valle Edén detenido en el tiempo, un lugar donde la estación de tren, la capilla y los muros de la antigua pulpería aún resuenan con los ecos de guitarra y las leyendas del "Tacuaremboense Inmortal". La conferencia del Dr. Carlos Arezo no sólo iluminó un capítulo clave de la historia cultural del país, sino que reafirmó el valor de la tradición como un puente vivo hacia el pasado.